lunes, 25 de octubre de 2010

El diario de susana

Julio 2007
Me siento muy sola. Mis padres siempre pelean  y Sebastián, mi hermano de ocho años,  y yo, con lágrimas en los ojos, deseamos no estar ahí, para no ver la sangre que corre entre ellos en cada golpe que se dan. Ellos no pueden imaginar lo desgraciados que nos hacen al verlos así.
En el colegio, mis notas no son muy buenas y me siento muy preocupada. Creó que repetiré el  cuarto año de secundaria. No tengo muchos amigos, ya que soy una persona muy tímida, sólo saco mi coraje cuando estoy en mi casa y reniego con mi mamá ,culpándola de la triste vida que me ha dado. No me importa nada. En este momento, sólo anhelo estar bajo tierra.

Agosto 2007
Mi papá llegó borracho a la casa como de costumbre y empezó a maltratar a mi mamá. Me dio mucha cólera verla llorando por ese imbécil. Como siempre, por ser la defensora de ella, terminé sin un solo sol en el bolsillo. Mi papá ya no me quiere dar nada de dinero.
Ya no soporto esta vida de porquería. Quisiera distraerme un poco para olvidarme de tantos problemas. En el colegio, obtuve un cero en el examen parcial de química. ¡Al diablo con ese curso!, no me interesa en lo absoluto.  Sólo quiero morirme. Mi vida es una basura. Lo bueno es que hoy, mis compañeros de clase me invitaron a una fiesta. ¡Qué bien! Es la primera vez que se acuerdan de que existo. Iré, quiero distraerme de tanta cagada que me pasa.


Septiembre 2007
Me siento tan bien. Sin duda, ha sido la mejor época de mi vida. Estoy muy enamorada de Juan. Es el chico más lindo que he visto en mi vida. Desde que lo vi en aquella fiesta, no dejo de pensar en él. Me trata como si fuera una princesa. Va todos los días a mi casa, me lleva al cine, me trae rosas y siempre me enamora con sus dulces palabras. Es la persona más sorprendente que he conocido. Cada vez que entra a mi casa, empieza a contar chistes a mis padres.  Él ha arreglado mi vida, pero no estoy segura de que él sienta algo por mí, porque aún no me ha dicho para estar.
Estoy acostumbrada de que todo lo bueno que me pasa en esta vida, siempre dure tan poco. Me he enamorado por primera vez, y tengo tanto miedo de que este sentimiento tan puro no sea correspondido. Me haría trizas. Es un escalofrío muy grande pensar que algún día él podría irse de mi lado. Es el único que me quiere.

Octubre 2007
Ahora, puedo decir que soy la chica más afortunada sobre este planeta. Juan y yo, por fin, somos enamorados. Hoy, fue a mi casa y le pidió permiso a mis padres para que lo sea. Cada vez que él me va a recoger al colegio, mis amigas se quedan piconas de la envidia, debido a que es muy elegante y  agraciado.
Juan me ha hecho prometer que mejoraré mis notas en el colegio para no repetir el año. Ahora tengo una gran motivación para ser mejor en todo. Lo haré. Voy a salvar este año.

Noviembre 2007
La semana pasada, los profesores me dijeron que si seguía así era muy seguro que salvara el año. Mis papás están muy contentos por eso. Ya no pelean tanto, puesto a que cada vez que se van a pelear les muestro una buena calificación para que sientan que ya no tienen razón por la cual preocuparse por mí.
Juan está un poco raro conmigo. Hace una semana me dijo que sus papás ya no tenían dinero suficiente como para mantenerlo. Posiblemente sea por eso que está preocupado. Pobrecito, mi amorcito.

Diciembre 2007
Me siento muy mal. Hoy me mostraron mi libreta de notas y pude salvar el año, sin ningún curso jalado, pero Juan me dijo que se alejaría de mí. Al escuchar esto, lo abracé fuertemente, diciéndole que era el amor de mi vida. Él me dijo que todo era por mi bien, ya que se tenía que ir a Estados Unidos a trabajar. Sus papás ya no querían hacerse cargo de él. Juan, te amo. Una vez prometí nunca dejar de amarte, hoy puedo decir que así será. Llegaste en los momentos más difíciles y arreglaste mi vida.

Enero 2008
Ya llevo un mes sin Juan. No tengo nada que hacer, porque estoy de vacaciones. Me siento muy deprimida. No tengo amigos y mis papás sólo me dicen que encontraré a alguien mejor en el futuro. Lo dudo. Nadie mejor que él. Leo las cartas que me escribías todos los días. No puedo dormir, ya que en mis sueños solo estás tú. Hoy me levanté llorando, soñé en todas las veces que pasamos juntos, cuando me ibas a recoger al colegio o las veces cuando llegabas a mi casa y me encontrabas desarreglada y fea, y tú sólo me decías que me veía hermosa. Al despertar, sólo me daba cuenta de que todo terminó. Tengo en un sobre todos los pétalos de las flores que con tanto amor me trajiste. Lo único que hago es llorar y llorar.

Febrero 2008
Te amo Juan. Nunca te olvidaré.

Marzo 2008
Hoy empecé el colegio con muchas ganas.  Juan me enseñó lo importante que es estudiar. Tengo la oportunidad de que mis papás me paguen los estudios; en cambio, Juan no tuvo la misma oportunidad por mucho tiempo. ¿Cómo estará? Le deseo lo mejor. Espero que se acuerde de mí en este día que fue tan especial. Es 13 de marzo y hoy, hubiéramos  cumplido un mes más. Lo amo.

Abril 2008
El fin de semana, me la pasé llorando puesto a que recibí una carta de Juan en la que me decía que ya se encontraba en Estados Unidos. Me pedía perdón por haberme dejado, pero a mí no me importaba eso. Él no tiene por qué disculparse, debido a que me hizo muy feliz mientras pudo.
Sebastián, por órdenes de mis papás, botó esa carta, con todas las cosas que él me había regalado. Toda mi familia estaba muy enojada con él. No puedo creer que ellos estén más unidos que nunca, preocupándose por el dolor que siento por la ausencia de Juan. Sin duda,  él me arreglo la vida.

Mayo 2008
Hoy recibí una carta muy sorprendente, sin nombre.


Querida Susana
Aunque no esté cerca de ti, sé que te está yendo muy bien. Creó que ya no tengo motivaciones en esta vida, así que sólo quisiera decirte, a través de esta carta que mi amor es tan inmenso que ni siquiera la muerte es más fuerte. Espero no decepcionarte. Si tan sólo te hubieras dado cuenta que no soy el gran chico que tú creías. Soy un cobarde. Adiós, desde el cielo, te protegeré
.
Al ver esta carta. Corrí hacia el teléfono y llamé a sus padres preguntándoles sobre Juan. Ellos, llorando desconsoladamente, dijeron que el propietario del cuarto donde vivía escuchó dos disparos, y  cuando fue a ver qué sucedía, lo vio tirado en el suelo, lleno de sangre, muerto. Ya lo habían enterrado hace dos días, en un cementerio, en Miami.
Sin decir ni una sola palabra, tiré el teléfono, me tiré en el suelo y empecé a chillar como loca. Mis padres me vieron y me agarraron, muy preocupados, me echaron agua fría para que reaccionara. “Juan ha muerto”, dije más calmadamente. Mis padres me abrazaron y me dieron una Diazepam para que pudiera dormir.

Junio 2008
Hola, mi amor. Hace tiempo que no te veía. Sólo quiero que sepas que te recordaré toda la vida mi dulce príncipe. Fuiste lo mejor que me ha pasado. Acá, sentada en tu tumba, prometo que así pasen mil años, así me case y tenga hijos, siempre estarás en una parte de mi corazón como aquel ángel que cambio mi vida. Te amaré por siempre.

Julio 2008
Hoy, era un día normal como cualquier otro, triste desde que Juan se había ido de mi lado. Estaba cambiándome, cuando escuché que mi mamá gritó emocionadamente: “Susana, ven, ven, apúrate. Te ha llegado una encomienda.”
Sorprendida, bajé a ver qué sucedía. Me acerqué a la sala donde estaban mis padres y Sebastián, sonriendo, y en el sofá había un libro, grande, cuyo título era “Susana”.
Me sorprendí al ver mi nombre en ese libro. En la parte de atrás de atrás decía: “desde acá arriba, te estaré cuidando. Autor: Juan Jiménez”.

No hay comentarios: